Si estás tratando de embarazarte ahora o estás pensando hacerlo en un futuro, aquí te expongo unos puntos que debes tener en mente sobre tu fertilidad.

1. Tu fertilidad está determinada por la genética, la cual influye la cantidad de óvulos con la que naces.

Como ginecólogos sabemos  que el número de óvulos que tú tienes al momento de tu nacimiento determina tu vida fértil. Cuando eres una recién nacida tienes alrededor de 2 millones de óvulos en las ovarios. Por cada ovulación durante tu vida reproductiva alrededor de 1000 óvulos mueren por apoptosis, que es la muerte celular programada. Ésta es inexorable. Otras de los factores que pueden influir en acelerar esta muerte celular y promover una menopausia prematura es el tabaquismo, ciertos tipos de quimioterapia y cirugías en los ovarios.

2. Las menstruaciones regulares son un signo de ovulación

Muchas mujeres tienen ciclos que van de 21 a 35 días, lo cual es es un signo de ovulación. Las mujeres que no ovulan usualmente tienen ciclos menstruales irregulares, lo cual puede ser sugestivo de una entidad conocida como síndrome de ovario poliquístico.

3. La temperatura basal no predice la ovulación.

Un método antiguo de checar la ovulación involucra la toma de la temperatura corporal diariamente por las mañanas antes de levantarse de la cama. A esto se le conoce como medición de la temperatura corporal basal. Este método es usado para detectar un aumento de la temperatura basal, el cual es un signo de que la progesterona se está produciendo. 

El principal problema de este método es que la temperatura se eleva después de que la ovulación ya se ha producido, lo que hace que sea más difícil calcular el mejor tiempo para tener relaciones sexuales. 


Existe un método más efectivo que éste el cual consiste en la medición urinaria de la LH, hormona luteinizante , que es la hormona que induce la ovulación.

4. Muchas mujeres con daño tubario desconocen que han tenido una infección pélvica previa.

Alrededor del 10% de los casos de infertilidad son debidos a causa tubaria, ya sea por obstrucción de las mismas o bien, por adherencias que provocan una alteración en la función o posición de las trompas. Una de las principales causas de daño tubario es una infección pélvica previa de una enfermedad de transmisión sexual como la chlamydia. Esas infecciones pueden causar algunos síntomas tan leves que pueden ser las culpables de que las trompas se vean afectadas.

5. En la mayoría de los casos, el estrés no causa infertilidad. 

Excepto en casos raros de estrés físico extremo o emocional, las mujeres siguen ovulando regularmente. La concepción mientras se está de vacaciones es menos probable que la coincidencia de relajación en un punto en el que se tienen relaciones sexuales. 

6. A los 44 años, la mayoría de las mujeres no son fértiles incluso si todavía están ovulando regularmente.

Incluso bajo un procedimiento de reproducción asistida, las tasas de concepción son muy bajas después de los 43 años. La mayoría de las mujeres que conciben después de los 40 es mediante el tratamiento de  donación de óvulos de mujeres más jóvenes.

7. Un embarazo en el pasado no garantiza la fertilidad. 

El conteo de espermatozoides puede cambiar, por lo que el hecho de que aunque tu pareja tenga antecedente de haber logrado un embarazo previo no garantiza que los espermas sean siempre fértiles. Un análisis de semen es la única vía de comprobar que los espermatozoides son saludables.

8. Para la mayor parte, la dieta influye poco o nada en la fertilidad.

A pesar de la presión popular, hay pocos datos científicos que muestran que una dieta o alimentos en particular promueven la fertilidad. Un estudio limitado sugiere que la dieta mediterránea con aceite de oliva, pescado y leguminosas pueden ayudar en la fertilidad. 

9. La vitamina D mejora los resultados de los tratamientos de fertilidad.

Un estudio reciente de la Universidad del Sur de California, sugirió que las mujeres que reciben tratamientos de fertilidad y que tienen niveles bajos de vitamina D, pueden presentar tasas de concepción más bajas. Esta vitamina también es esencial durante el embarazo

10. Estar en sobrepeso o con bajo peso se relaciona con niveles de fertilidad más bajos. 

La evidencia en años recientes muestra que claramente la obesidad se relaciona con un mayor tiempo para lograr el embarazo. Lo mismo sucede cuando el IMC (índice de masa corporal) está por debajo de 18 o por encima de 32, ya que éstos se relacionan con problemas de ovulación y concepción así como ciertas enfermedades durante el embarazo.