Ir al ginecólogo es algo que toda mujer debe hacer pero considerando lo personal que es, no es de sorprender que muchas de nosotras -sí, también soy paciente- nos sentimos nerviosas o cohibidas cuando es tiempo de la revisión anual. Aunque la timidez es perfectamente normal, puede ser que esto provoque que olvides hacerle preguntas importantes a tu ginecólogo(a). Desde el ciclo menstrual a la historia de vida sexual, descubre lo que realmente tu ginecólogo(a) está pensando durante tu chequeo de rutina. 

 

1. No te avergüences de tu cuerpo. 

Tu doctor es solamente eso, un doctor. Lo creas o no, cuando nosotros estamos mirando "allá abajo" realmente sólo estamos viendo eso como si se tratara cualquier otra parte de tu cuerpo. En realidad hay muy pocas cosas que no hayamos visto y casi todo es normal así que no tengan miedo. Si ustedes son particularmente tímidas con los doctores hombres entonces elijan a una ginecóloga. Muchas mujeres están preocupadas por su apariencia, pero nuestro cuerpo tiene tantas variaciones así que casi todo es normal y no debemos inquietarnos.

 

2. Tu doctor no juzga "tu número" ni tu "preferencia". 

Cuando tu ginecólogo te pregunta cuántas parejas sexuales has tenido no lo hacemos por morbo o por juzgarte, lo mismo que si es con hombres o mujeres. Necesitamos saberlo porque así podemos planear el tratamiento más adecuado para tí y si también lo requiere tu pareja o no. Te aseguro que no recordaremos eso de tí. Tan difícil es admitir esto como si existió alguna "indiscreción" en tu relación actual. Si han habido relaciones sexuales fuera de una relación monógama esto puede influir en la solicitud de pruebas diagnósticas o si se considera un factor de riesgo para sospechar en determinada enfermedad, por citar algún ejemplo de la importancia de esta información. Nosotros no juzgamos, sólo necesitamos esa información porque es importante para tu salud. 

 

3. No existe nada para planificación familiar sin efectos secundarios. 

Actualmente no existe ningún método anticonceptivo que tenga cero efectos secundarios, como tampoco hay que sin llevar un control prenatal ¡no exista de efecto colateral un embarazo! . Lo que sí existe es un anticonceptivo que se adapte mejor a tu cuerpo y que tenga las mínimas (o prácticamente nulas) reacciones para tí. Ojalá supiéramos cuál es la mejor alternativa para tí con sólo verte sin posibilidad de error, pero no es así, es cierto que podemos determinar y elegir la que consideramos la más adecuada de acuerdo a tu edad, peso, tipo de piel, distribución de vello corporal, estilo de vida, antecedentes personales y familiares, entre otros, pero debemos darle al menos 3 meses de uso para saber si es el correcto para tí o no. Otra cosa que es importante saber es que la fertilidad disminuye con la edad, pero aún puedes quedar embarazada en ese tiempo. 

 

4. La vía de finalización de tu embarazo no debería tomarse a la ligera o ser sobrevalorada.

Muchas mujeres eligen la cesárea de forma electiva. Es otra historia si tu bebé viene de nalgas o tienes alguna indicación médica para que esta sea la forma óptima de terminación del embarazo, pero sí sólo es por gusto posiblemente se puedan arrepentir y más si desean varios hijos en un futuro. Es importante que sepan que la cesárea incrementa los riesgos de sangrado durante el quirúrgico y el tiempo de recuperación es mayor. También está de moda el parto "humanizado" o el parto bajo el agua. La mercadotecnia es muy buena y nos imaginamos un bebé que nace casi sonriendo con su piel rosada (y por ende oxigenada), pero no es así, por ejemplo, los partos bajo agua aumentan los riesgos de que el bebé adquiera bacterias que pueden poner en riesgo su vida. Otra cuestión es que el bebé nace mojado y no ha adquirido los mecanismos reguladores de temperatura, entonces cuando nace la madre quiere abrazarlo inmediatamente, ¿qué creen que pase? El bebé le da hipotermia porque no está seco y puede asfixiarse porque no se le han salido todas las secreciones que tiene su aparato respiratorio. Yo no digo que todo sea bueno o malo, más bien, debemos considerar todos los factores del embarazo y usar una balanza que a base de un buen criterio médico determinaremos la mejor forma para que nazca a tu bebé. 

 

5. Una líbido baja en pocas ocasiones es un problema hormonal.

Durante la consulta ginecológica puede salir a relucir esta inquietante. Sin embargo, más del 50% de está atribuida a factores ambientales más que causa biológica. Generalmente se debe a problemas emocionales, o que estés exhausta por los hijos o por tu trabajo, que tu pareja no está al 100% contigo, etc. La excepción son las mujeres que se encuentran en la perimenopausia, pero también hay muchas que tras saber que no pueden embarazarse disfrutan más su vida sexual. Quiero que sepas que si te sucede no dudes en contarnos pero también no te aferres a que sólo se debe a las hormonas, debes pensar que pueden existir otras causas que lo condicionan, y lo más importante es que no estás sola, esto no es raro. 

 

6. No te estreses si la fecha esperada de tu menstruación fluctúa. 

Aún las mujeres más sanas experimentan algunas variaciones en su menstruación. Cuando tu ginecólogo te pregunta si tus periodos son regulares no significa que siempre tengas que menstruar los días 12 de cada mes, recuerda que tenemos a febrero de 28 días y a marzo de 31, así que obviamente se tiene que modificar de día, lo normal es que varíe unos días y eso está bien, lo raro es que se retrase por más de un mes o que menstrúes cada 15 días. Un periodo normal va entre los 21-35 días. También los ginecólogos queremos saber sobre la cantidad de la menstruación, si ésta ha aumentado considerablemente o si presentas cólicos y qué tan dolorosos o incapacitantes pueden resultarte. 

 

7. Pon atención a tus secreciones vaginales. 

Existen dos infecciones vaginales que no se transmiten por vía sexual y que comúnmente se presentan, las ocasionadas por hongos y la vaginosis bacteriana. Cada una tiene su tratamiento y es totalmente diferente del otro. Las infecciones por hongos dan comezón o ardor. Dependiendo de lo mal que esté puede presentarse una secreción grumosa parecida al requesón, acuosa o una mezcla de ambas, como el queso cottage (yumi). Por otro lado, la vaginosis bacteriana está producida por un desbalance en la flora vaginal. Usualmente se describe un olor a pescado y la secreción puede presentarse entre grisácea o amarillenta. Esto es más bien un "problema de olor" por el que acuden a la consulta. Pero también es importante que sepan que la mayoría de las infecciones vaginales son mixtas, o sea que pueden están implicados múltiples microorganismos, como parásitos, bacterias y  hongos. 

 

8. Para las niñas bien...

Como le dije a la mamá de una amiga mía, no existe mujer en el mundo que jamás en su vida haya presentado una infección vaginal, ¡hasta la misma virgen María la tuvo! O sea, si ella de impoluta tuvo al menos una cervicovaginitis en su haber, qué no resulte de toda la vox populi jeje. Así que no sólo les da a quienes no hayan comenzado vía sexual, por lo que no deben sentirse avergonzadas pero lo que sí no deben hacer, no y no es automedicarse, los productos "comerciales" no son buenos, contienen antifúngicos muy débiles o bien están utilizando un tratamiento que no es el más indicado para la afección que tienen, recuerden que no es lo mismo la magnesia que la gimnasia.

 

Así que jóvenes lectoras, ¿se resolvieron algunas dudas? Recuerden que si tienen más comentarios me encantaría leerlas a todas, pueden escribirnos a nuestro correo aquí,  o compartirlo por cualquiera de nuestras redes sociales pinchando en los íconos que están a la derecha.




 

 

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Comentarios: 2
  • #1

    zobacz (viernes, 18 noviembre 2016 11:24)

    Kaida

  • #2

    sextel (miércoles, 11 enero 2017 18:08)

    marszruta