Hace unos días me preguntó con cierto recelo una de mis seguidoras ¿Por qué a los 40 ya nada es igual? La respuesta es compleja porque implica consideraciones biológicas, reproductivas y sociales. Si alguien tiene mal humor "es porque está menopáusica", si tiene calor "de seguro tiene bochornos" y así podemos seguir enumerando comentarios lascivos en los que a plenos 40 años, prácticamente la mitad de la expectativa de vida y ya se nos dice que somos unas viejas. 

En nuestra sociedad, con frecuencia la menopausia se traduce como un proceso de cambio negativo y las mujeres lo esperan con cierta desconfianza y temor.

La menopausia no significa vejez y sobre todo no significa pérdida de feminidad. Es una etapa natural, más en la vida de toda mujer.

La perimenopausia es la transición a la menopausia y menopausia es que la mujer no presente mentruaciones en un año.

Una mujer que mantenga hábitos de vida saludables, disfrutará de una mejor calidad de vida, por ello es importante contar con su ginecólogo para paliar los nuevos cambios o trastornos, e iniciar desde el principio prácticas para prevenir las patologías que puede provocar el déficit hormonal ligado a esta nueva etapa y mejorar así su calidad de vida futura.

Pero, ¿Cuándo inicia la menopausia?

La edad de aparición de la menopausia se ha mantenido sin cambios importantes a través de los siglos, pero la expectativa de vida ha aumentado de manera notable. A principios del siglo XX el promedio de vida era de alrededor de 49 años, así que la menopausia se relacionaba a la idea de que el final de la vida se acercaba. Actualmente la mayoría de las mujeres de todo el mundo viven más de la tercera parte de su vida después de la menopausia, inclusive muchas de ellas se desarrollan plenamente cuando llega esta etapa, como su sexualidad en aquellas que vivían bajo el temor del embarazo, o bien la partida de los hijos, amén del desarrollo profesional. 

En México, la edad media de la menopausia es de 51.4 años y el promedio de vida para las mujeres es de 76 años, mientras que para los hombres es de 72. 

Por otro lado, sabemos que la transición a la menopausia precede de 2 a 8 años antes a la menopausia, lo que significa que podemos tener cambios en nuestro cuerpo desde ese tiempo, es decir, si la edad de aparición de la menopausia es de 51.4 años eso significa que ¡la mujer puede comenzar con síntomas desde los 43 años!


¿Cuáles son los cambios que se presentan?

Los síntomas no deben considerarse “normales” en la vida adulta, algo a lo que hay que resignarse, ya que estas ideas impiden aprovechar las múltiples oportunidades de esta época. 

En la postmenopausia la mayoría de los síntomas se deben a una deficiencia de estrógenos. A veces los síntomas pueden tener un origen psicológico en respuesta a la percepción personal y social del envejecimiento. Es importante reforzar la autoestima y fomentar un estilo de vida saludable. 

En ocasiones unos síntomas desencadenan otros, con un efecto similar al de las fichas de dominó; por ejemplo, los bochornos causan insomnio, éste ocasiona irritabilidad y ésta, disminución de la líbido. Los síntomas de deficiencia estrogénica son por agotamiento de éstos, requieren exposición previa a estrógenos y no se presentan si no hubo la acción previa de éstos, como en mujeres que nacieron sin ovarios o que los tienen rudimentarios. Los síntomas son menos pronunciados en pacientes con alta producción exógena de estrógenos, como las obesas, pero son muy acentuados si la reducción es súbita, como en la extirpación quirúrgica de ambos ovarios. 

El síntoma más común son los famosos bochornos o sofocos, se presenta en el 75% de las mujeres climatéricas y un tercio de los casos son muy marcados.  Esto se debe a que la disminución de estrógenos cerebrales modifica la concentración de catecolaminas, lo cual altera el mecanismo termorregulador central, que señala como normal una temperatura inferior a la corporal. Lo anterior activa los mecanismos promotores de la pérdida de calor de manera súbita, inesperada e inoportuna para ajustar la temperatura corporal al nivel menor determinado por el centro termorregulador. Tienen una duración de dos a tres años en promedio y son excepcionales después de cinco años; su duración se prolonga por espacio de 30 segundos a 5 minutos. Son más comunes en la noche, en fumadoras, en mujeres delgadas y ansiosas, en situaciones con estrés o después de ingerir bebidas calientes. Pueden presentarse mucho antes de la menopausia y a veces se acompañan de parestesias, taquicardias, disnea, mareos, vértigo, etc., y con frecuencia condicionan muchos otros síntomas.


Y si tengo 40 años o más y ¿qué debo hacer?

No necesitamos tener una enfermedad o sentirme mal para ir al médico. La medicina moderna se basa en la pre-ven-ción. Así que si eres de la mayoría de la población que no tiene el hábito a realizarse sus check-up de rutina, ahora es tiempo ya que las consecuencias recaen directamente en nuestra salud.

Cuando la mujer cuenta con 40 años o más, como ginecólogos estamos encargados de solicitarles diversos estudios como lo es la mastografía, que por cierto se debe hacer anualmente de control o antes si tu médico lo indica, así también un perfil lipídico esto para checar si tienen riesgo de infartos por el colesterol o los triglicéridos altos; también deben de tomarte un Papanicolaou y detección de diabetes mellitus e hipertensión arterial.

La función del ginecólogo en la atención de climatéricas no debe limitarse a corrección de síntomas o administración de hormonas que están en niveles bajos en los exámenes de laboratorio. La atención adecuada de los síntomas brinda a los médicos la oportunidad de ofrecer una atención integral para preservar la salud, lograr un envejecimiento sano y, si se presentan enfermedades, detectarlas en forma oportuna para mejorar el pronóstico.


¿Si no me trato, qué podría pasarme?


Con el paso de los años la deficiencia estrogénica es evidente y esto determina, además de síntomas y signos propios del climaterio, efectos adversos a largo plazo, principalmente en los sistemas cardiovascular, óseo y cerebral. Esto se traduce en un riesgo elevado de infartos, embolias, aumento del colesterol y los triglicéridos, osteoporosis, Alzheimer, disminución de la memoria verbal, entre otros.

........         ............          .............         .............         ............         ...........          .............        ..............
Como ven, el tema de la menopausia es sumamente amplio y por demás interesante, no quiero ahondar en tratamientos pues éstos deben ser individualizados, considerando riesgos y beneficios en particular, sin embargo, si tienen dudas estoy a sus órdenes.