Aunque hemos escuchado mucho sobre infecciones vaginales, muchas mujeres aún no pueden distinguir cuál es su flujo vaginal “normal” o si se trata de una infección. Las infecciones vaginales son tan frecuentes que son la causa No. 1 de motivo de consulta en la ginecología; están provocadas por hongos, bacterias, parásitos y muchas veces son de etiología mixta. Al menos una mujer en su vida tendrá mínimo una infección vaginal, independientemente si ya ha iniciado vida sexual o no.

Claro que existen factores de riesgo como lo es la vida sexual activa, el uso de tampones, una mala técnica de limpieza genital al momento de evacuar, uso de ropa ajustada, ropa interior de tejido sintético, temporada de primavera-verano, entre muchas otras.

Pero ustedes, ¿Saben distinguir una secreción normal de la que no lo es?

Aquí te pongo unos puntos básicos:
-Puede ser blanca y espesa, pero no olorosa ni da comezón.
-A la mitad del ciclo la secreción se vuelve filante, es decir, de una consistencia muy líquida, lo que se relaciona con la ovulación.
Para evitar secreciones desagradables es importante usar siempre ropa de algodón, baño diario y el empleo de jabones no aromatizados o bien shampú de higiene íntima, así también evitar el uso excesivo de pantiprotectores.

Entonces, ¿Cómo sospechan si tienen una infección vaginal?
-Muchas veces existe mal olor, inclusive al de “pescado”, secreción blanquecina grumosa semejante al requesón, secreción amarillenta espumosa, grisásea o verdosa.
-También irritación al momento de tener relaciones sexuales.
Es necesario comentarles que existen casos en que las mujeres no tienen síntomas por lo cual se les aconseja que se hagan un chequeo general cada 6 meses con su ginecólogo, quien tomará papanicolaou si amerita el caso.

Algo muy importante...
Cuando sospeches en que tienes una infección es fundamental que acudas con tu ginecólogo quien te diagnosticará y tratará adecuadamente. Recuerda que aunque los síntomas son muy parecidos, muchas veces puedes confundirlos y automedicarse o utilizar el mismo fármaco que le dieron a tu amiga podría no ser el óptimo para tu caso, amén de los productos anunciados por televisión.
Esto es básico porque el médico especialista identificará si sólo se trata de una infección vaginal o se trata de una enfermedad de transmisión sexual, tema que trataremos en otra ocasión.