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La información está al alcance de todos y desgraciadamente lo es más un mal manejo de ésta. Ayer precisamente vi en un programa popular de televisión abierta cómo "satanizaban" al virus del papiloma humano (VPH), pero aún más lo que me sorprende es que muchos médicos tienen ese concepto, por ello me decidí a escribir un poco sobre lo extenso que se sabe sobre este virus.

 

¿Por qué se teme tanto del virus del papiloma humano?

Desde hace casi 30 años se sugirió que el VPH era el agente causal del cáncer del cérvix uterino (CaCU). Esta idea le concedió el Premio Nobel en 2009 al profesor Harald zur Hausen. Actualmente se ha establecido que la infección persistente por tipos oncogénicos (entiéndase oncogénico como el potencial de un virus de desarrollar cáncer) de VPH es la causa necesaria del cáncer del cérvix.

Actualmente sabemos que el VPH está asociado a más del 95% de los casos de CaCU en todo el mundo. Y es el CaCU que ocupa los primeros lugares como causa de muerte por cáncer en las mujeres mexicanas. Una infección persistente del VPH de tipos virales de alto riesgo oncogénico, es el factor etiológico principal en el desarrollo de esta neoplasia. Se conoce que solamente una pequeña fracción de lesiones cervicales infectadas con VPH de alto riesgo evolucionan a lesiones de alto grado o cáncer. 

En el mundo, hasta el 60 % de los adultos puede presentar alguna de las formas de infección por VPH, la cual es subclínica en la mayoría de los casos. En E.U.A. el 75 % de las mujeres tiene infección genital por VPH. 

 

Sin embargo, los VPH también han sido implicados en el desarrollo de tumores malignos en sitios distintos a la región anogenital, como ano, vagina, vulva y pene e incluso cavidad bucal, pero con una fracción atribuible considerablemente menor a la del cáncer de cérvix, en el cual casi el 100% de los cánceres son causados por VPH.


Las mujeres sexualmente activas, de cualquier edad, pueden infectarse con VPHs oncogénicos. Es la persistencia de VPHs oncogénicos lo que da lugar al desarrollo de lesiones precancerosas y potencialmente al cáncer invasor, lo que puede llevar varios años para su desarrollo. 


¿Cómo puedo contagiarme del VPH?
La infección por VPH esencialmente es una enfermedad de transmisión sexual. De esta manera, tanto hombres como mujeres están involucrados en la cadena epidemiológica de la infección, pudiendo ser acarreadores asintomáticos, transmisores y también victimas de la infección por VPH. 
La infección por virus del papiloma humano es la enfermedad de transmisión sexual más común, tanto en hombres como en mujeres y la persistencia de ésta es el principal agente causal del cáncer cérvico uterino. 
Es por ello que los factores asociados con la infección por VPH esencialmente están relacionados con el comportamiento sexual, como es la edad de inicio de vida sexual, un alto número de parejas sexuales a lo largo de la vida, o contacto sexual con individuos de alto riesgo. Las infecciones genitales por VPH pueden detectarse en cérvix, vagina y vulva en mujeres; glande, prepucio y piel del pene y escroto en hombres; y en canal anal y perianal tanto de mujeres como de hombres.


Aún cuando en personas jóvenes la infección por VPH es muy frecuente, la mayoría de las mujeres infectadas resuelven la infección espontáneamente (alrededor del 90%), persistiendo solo en una pequeña fracción de la mujeres. Es este grupo de acarreadoras crónicas de VPH de alto riesgo quienes presentan un riesgo incrementado de desarrollar lesiones del tracto anogenital. Algunos determinantes que han sido asociados a la progresión de las lesiones son: tipo viral y variaciones intra-tipo de VPHs de alto riesgo, integración del genoma viral al celular y probablemente carga viral. Otros factores adicionales incluyen la alta paridad, tabaquismo y dieta pobre en vitaminas y minerales.

¿Cómo sé que tengo infección por VPH?

Desde su contagio, puede haber manifestaciones clínicas a las 6 semanas o hasta 8 meses después en promedio, sin embargo, pueden pasar años sin dar algún signo o síntoma, esto lo recalco porque muchas veces mis pacientes me preguntan cuándo lo adquirieron, como en búsqueda de quien se lo transmitió. No se puede determinar el momento en el que se infectó ni es una prueba fehaciente de que la pareja le fue infiel. Les recuerdo que muchas veces los hombres son portadores, es decir, no tienen ningún signo de que lo tienen y pudieron adquirirlo con parejas previas, por ejemplo, o ustedes mujeres en una relación previa pero que por diversas circunstancias en este momento se evidenció.

La historia natural del cáncer cérvico uterino implica la progresión gradual de una serie de etapas secuenciales en que las células del cérvix presentan ciertas anormalidades histológicas conocidas como Neoplasia Intraepitelial Cervical, NIC I (displasia leve), NIC II (displasia moderada), NIC III (displasia severa/carcinoma in situ) y finalmente un cáncer invasor.

Es decir, puede no haber ninguna manifestación clínica ya que los primeros cambios son a nivel celular, cuando hay síntomas pueden presentar sangrado no asociado a la menstruación, ya sea al tener relaciones sexuales o no, infecciones vaginales recurrentes o la aparición de "verrugas" o "crestas" en la región vulvar, anal o perianal.

¿Qué puedo hacer?

Lo más importante es que recibas información confiable de un experto, te invito a que acudas con un ginecólogo quien te resolverá todas tus dudas, esto es independientemente si ya iniciaste vida sexual o no. 

Si aún no has iniciado vida sexual activa te recomiendo te apliques la vacuna contra el virus del papiloma humano, actualmente existe una campaña gratuita en secundarias, lo ideal es que la tengan todas las niñas púberes de 10-13 años de edad, sin embargo, si ya has pasado esa edad no hay problema y pueden aplicártela. No sólo se puede aplicar a mujeres sino también a hombres. 

Si ya iniciaste vida sexual significa que eres una persona responsable con tu cuerpo, por lo cual ya debes de tener el papanicolaou (pap), el cual orienta al profesional de la salud sobre la condición de tu cérvix, ya sea si hay infección por hongos, bacterias, parásitos o datos sugestivos del virus del papiloma, pero debes de saber que el pap no detecta al 100% las infecciones por VPH. Para ello existen otros auxiliares como la colposcopía, la biopsia y la captura de híbridos, según a juicio médico es la que se utilizará en tu caso particular. 

Y si ya tienes una infección por VPH tienes que ir a controles periódicos a juicio de tu médico con la consiguiente toma de papanicolaou o colposcopía, según sea el caso.

Independientemente si lo tienes o no, una dieta rica en antioxidantes como el consumo de verduras de hoja oscura, alimentos no procesados sin conservadores y la eliminación de hábitos nocivos como el tabaquismo, ser selectiva con tus parejas sexuales, sexo seguro, etc., son fundamentales para mantenerte al margen de esta infección.

¿Qué hay de la vacuna contra el virus del papiloma humano?
Actualmente se ha desarrollado la primera generación de vacunas profilácticas contra VPH, que incluye a la vacuna bivalente (contra VPH16 y 18) y la tetravalente (contra VPH16, 18, 6 y 11). Estas vacunas han mostrado una reducción significativa en el desarrollo de lesiones del cérvix, vagina, vulva y región anogenital. Sin embargo, para determinar su eficacia en la incidencia y mortalidad por cáncer cérvico-uterino, se requiere de un seguimiento a largo plazo.
Sólo el 10% de los casos de infección genital por VPH progresan hasta el CaCU.
Lo anterior sugiere que el VPH no es el único factor en el desarrollo del cáncer.
El VPH parece ser un factor necesario, mas no suficiente para que se desarrolle el CaCU.
Otros factores ambientales y propios del hospedero son también necesarios.
Aunque mucho se ha avanzado en el conocimiento de la actividad las oncoproteínas virales en diversos procesos biológicos, aun existen aspectos poco esclarecidos del proceso de transformación maligna inducido por el VPH. A medida que los hallazgos científicos determinan nuevas asociaciones de estas proteínas virales con proteínas celulares, el panorama se obscurece aun más, debido a las complicadas redes de interacciones que se evidencian. De este modo, los esfuerzos futuros deberán encaminarse a comprender la importancia de estas interacciones en el establecimiento del CaCU.

Actualmente, las vacunas profilácticas contra VPH prometen disminuir de forma importante la incidencia del cáncer cérvico uterino, provocado por genotipos virales específicos. Sin embargo, dado que su efecto se manifestará a largo plazo y es posible el brote de otros tipos oncogénicos de VPH de poca repercusión actual, es necesario no bajar la guardia tanto en los programas de detección oportuna, como en la investigación dirigida a mejorar el diagnóstico, pronóstico y tratamientos eficaces.


Addendum
El tema es muy amplio y por demás interesante, si después de leer esta entrada tienes preguntas no dudes en contactarme en cualquiera de nuestras redes sociales.